• 0 voto(s) - 0 Media
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Episodios nacionales IV. Bailén. (Benito Pérez Galdós)
#1
0
0
   


Una nota al pie antes de empezar. Me doy cuenta de que reseñando los episodios de Galdós no puedo evitar entrar en sendos spoilers, algo que se me hace casi imposible para contaros algo, y aunque procuro que sean los menos posibles, es inevitable tocar información sensible. Si os pica la curiosidad, os animo a poneros con ellos, porque son muy la polla, al menos lo que llevo leído, y teniendo en cuenta que estamos en los primeros compases de la carrera de Galdós como escritor, calculo que las cosas no hagan más que mejorar. En fin, poz ezo! Vamos con ello.

La guerra de la independencia española ha comenzado, el pueblo se levanta en armas contra el invasor francés a pesar de la inacción de la casa real, y Napoleón quiere coronar a su hermano como José I Bonaparte. En este marco, Gabriel, una vez recuperado de los lances del 2 de mayo, se encaminará en busca de Inés hacia el sur de España, enrolándose en el ejército, y participando finalmente en la batalla de Bailén.

Galdós divide la novela en dos partes bien diferenciadas. Por una, acompañaremos a Gabriel en su viaje hacia Andalucía, su paso por diferentes poblaciones saqueadas por el ejército francés, y su llegada a Córdoba. En el camino le acompañarán varios personajes y se unirá algún otro, valiéndose de ellos el escritor canario para mostrarnos el sentimiento del pueblo ante la invasión (no faltará algún afrancesado), y los prolegómenos de lo que está por venir, no desde un punto de vista militar, si no político y social.

Y es que hay un párrafo fantástico en el que se verbalizan los principios de la futura constitución de Cádiz ("¿Y quién manda? ¿El Rey, o el reino?"), haciendo una síntesis de lo vivido hasta ahora (a grandes rasgos) y apuntalando las bases de lo que La Pepa (de recorrido insulsamente corto, pero eso es otra historia) constituiría. 

Al igual que en el anterior episodio, Galdós hace avanzar la trama fechando las idas y venidas de Gabriel, sabedor de que el lector conoce el día en el que aconteció la batalla, por lo que de nuevo vamos anticipando lo que está por venir, entrando poco a poco en la segunda parte de la novela. En este sentido, con el antecedente del primer episodio, "Trafalgar", no me esperaba una gran escena bélica en esta "Bailén", como tampoco lo fue en aquella. Sin embargo, ya a mitad Galdós comienza a hacer referencia a movimientos de tropas entre tres poblaciones, y la importancia de éstas para el devenir de los próximos días. Después, el autor despliega los ejércitos en el campo de batalla, siempre desde el punto de vista de Gabriel, apostado en la caballería en un flanco, y las cargas, los disparos y cañonazos comienzan a sucederse. A este respecto, si bien el paso de los años se nota, y hoy día quizás estemos más acostumbrados a escenas bélicas más crudas y extensas (Posteguillo y su trilogía sobre Escipión y Aníbal es lo primero que se me viene a la mente), no hemos de desmerecer la lectura, ya que Galdós no escatima tampoco en mostrarnos crudeza y caos, todo ello bañado, en un momento dado, por una desesperante sed acuciada por el calor del verano andaluz (tampoco esperemos una súper escena de acción como se llevan ahora. No es ese el rollo, me parece). No obstante, en un momento dado, Galdós hace un movimiento algo arriesgado que, personalmente, creo que le sale a medias. En los últimos compases de la batalla, con la última carga francesa a punto de sucederse para tomar la artillería española (que hace estragos), Galdós recupera un elemento previamente introducido, lo que ocupa por entero la atención de Gabriel, información concerniente a Inés y su ascendencia. Su regimiento de caballería está a la espera mientras los cañonazos atronan a su alrededor, pero no deja de ser algo frustrante que el autor nos eche un poco a la fuerza de la primera línea de batalla para darnos información, por otra parte, vital, y siendo comprensible que Gabriel preste toda la atención a lo que acaba de encontrar, creo que no es menos cierto que, tal vez, el momento no era del todo adecuado. No es que Galdós abandone por entero la batalla, ya que siempre nos regala algún párrafo para recordarnos dónde estamos, pero el lector se siente un poco entre dos aguas sin terminar de mojarse del todo en ninguna de ellas.

Una vez finalizada la batalla, tocará hacer recuento de lo narrado, concerniente a Inés y Gabriel, así como la rendición del ejército francés y los siguientes pasos que dará la Historia y que llevará en volandas a nuestro protagonista a su próximo destino, donde alcanzaremos el ecuador de la primera serie de los episodios nacionales.

No termino sin resaltar la modernidad que atesoran estos episodios, y es que me estoy tomando su lectura como si de una serie de televisión se tratase, pero en vez de ver un episodio semanal, leo una novela mensual, y lo cierto es que funciona de forma fantástica. En mi fuero interno no hago más que pensar en el maravilloso punto de partida que hay en este material para hacer un producto televisivo de altura, entretenido a rabiar e interesantísimo desde un punto de vista histórico desde el primer minuto. Una pena que nos prodiguemos tan poco a este respecto.
  Responder


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)