• 0 voto(s) - 0 Media
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
El dios de la lluvia llora sobre México (László Passuth)
#1
0
0
   

László Passuth fue un escritor húngaro que, llegado un punto de su vida, comenzó a interesarse por la conquista de México y la figura de Hernán Cortés, e incluso, quizás, nació en él cierto ánimo de  dar una nueva pincelada, u otra más, a la historia de uno de los conquistadores más importantes de la historia de España para, con ese nuevo barniz, aclarar ciertas imágenes y prejuicios que sobre Cortés se tienen. Y es que es bastante común, si no nos hemos animado a escarbar un poco por nuestra cuenta, que tengamos una imagen de Cortés como la de un conquistador sanguinario, esclavista, torturador y falto de escrúpulos. Sin embargo, para Passuth, nada más lejos de la realidad. Esta "El dios de la lluvia..." se termina conformando como un auténtico homenaje a aquel conquistador, a un rey de un mundo que llegaba a su fin, y a una mujer que compartió todas aquellas vivencias con los dos hombres más importantes de aquellos años en un lugar recién descubierto por parte de occidente.

Así, la novela se inicia en Salamanca para darnos unas pinceladas de los orígenes humildes de Cortés, pero que gracias al empeño de su padre, fue capaz de graduarse en la universidad de Salamanca. Passuth envuelve en todo momento la figura de Cortés de un aura casi mítico, haciendo consciente al lector de la tremenda importancia de esta figura histórica, pero al mismo tiempo, no nos escatima en mostrarnos la versión más personal y humana del personaje. Veremos a un Cortés ávido de estar a la altura de sus dos referenrtes, Julio César y Alejandro Magno, y siempre con Dios como testigo y a su completo servicio, devoción que comparte con su rey Carlos I.

Passuth aquí novela los hechos históricos con una gran pericia, y es que los acontecimientos son grandes y extensos, y sin embargo, la novela no se hace pesada ni densa en apenas ningún momento. No solo consigue imprimir una fascinación por lo narrado que, aventuro, él mismo sentía al escribir las páginas, si no que se lo transmite al lector, tanto esa fascinación propia de autor, como la que vivieron los conquistadores españoles al presenciar la maravillosa Tenochtitlán, sin guardarse en absoluto su ambición por el oro y las riquezas que el pueblo mexica guardaba con celo, la llamada "inmundicia de los dioses".

Tampoco se guarda el autor las aberraciones que unos y otros cometieron, cada cual en su estilo. Asistiremos a la matanza perpetrada por Alvarado que desembocaría poco después en La noche triste, a la cual la seguiría una huida desesperada de los hombres de Cortés por no ser atrapados por el ejército mexica y alcanzar las tierras de Tlaxcala, aliados de los españoles; seremos testigos de los sacrificios humanos llevados a cabo por los sacerdotes mexicas, los corazones arrancados de los pechos de esclavos y españoles hechos prisioneros, la desesperación, rabia y temor de los compañeros al ver a sus camaradas siendo asesinados; contemplaremos el horror de la caída de la ciudad y los estragos del hambre, y la sed en miles de personas cuando Cortés camine por la antaño maravillosa ciudad, ruina ahora, y desaparecida por completo después. Passuth narra con brío, sin guardarse nada, pero tampoco sin vanagloriarse en los detalles. Simplemente mostrándolos. Acierta de pleno.

En contra punto, en ocasiones el autor pone en boca de los personajes diálogos extensos (auténticas parrafadas), y no han sido pocas las veces en las que me he sentido algo confuso al no saber quién replicaba en los diálogos, y es que Passuth no se molesta demasiado en atribuir las palabras más allá del inicial "Pepe dijo:" pero después se ahorra un "respondió Juan", y aspectos por el estilo. Realmente son acotaciones que he echado mucho de menos, así como las reacciones de los personajes en estos diálogos, las cuales también suele ahorrárselas. Algo parecido me ocurrió en algunas escenas de batalla (muy contadas), en las que casi sin darme cuenta las flechas y piedras de los indios comenzaban a volar sobre las cabezas de los españoles, cuando les creía algo más alejados. He de decir también que he tardado un mes en leer la novela, y es que la baja por paternidad se me ha terminado, y llego al final del día algo cansadete, así que es posible que las circunstancias me hayan jugado alguna mala pasada y cosas que estaban muy claras a mí se me han hecho algo confusas. Puede ser.

Para las últimas 100 páginas Passuth se guarda el homenaje al personaje y a su gesta, así como ese intetno de restauración de Cortés ante esa imagen de conquistador cruel que comentábamos al principio. No se olvida tampoco de su particular homenaje al pueblo mexica en estas últimas páginas, y a ese mundo que llegó a su fin en aquel S. XVI para dar paso a uno nuevo. En este tramo final el lector termina por ser consciente de la aventura tan bigger than life a la que ha asistido. El choque de dos culturas, la conquista de una gran ciudad, capital de un Imperio que tocaba a su fin, la victoria de un dios sobre otros, la condición humana en todo su esplendor, con sus luces más brillantes y sus sombras más oscuras, plagada de amor, crueldad, honestidad, respeto, violencia, admiración, odio... Un cocktail al que es difícil resistirse, y más difícil salir airoso. El húngaro lo consigue.

Fantástica novela.
  Responder
#2
0
0
@Leto83, esta la leí con 16 años. Maravilloso recuerdo tengo de ella.
  Responder
#3
0
0
@Leto83 Excelente novela. Me alegro de que la hayas disfrutado.
Me la he leído un par de veces y es de las favoritas de mi padre.
  Responder


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)